En esta modalidad, los estudiantes puedan acceder a
una educación sin la necesidad de presentarse físicamente en la institución
educativa todos los días. Por lo tanto, es una excelente opción para quienes
trabajan, o bien, para aquellos que su labor en casa no les permite estar mucho
tiempo en la escuela.
Esto con la ventaja de tener una educación sin las
limitaciones de un horario o lugar, ya que en cualquier parte la persona puede
estudiar con la única condición de que tiene que asistir periódicamente a
tutoría para aclarar dudas, realizar actividades de evaluación o tomar alguna
clase o materia. La ventaja que tiene este modelo es que el alumno va
desarrollando su aprendizaje de una manera un poco más autónoma, ya que la
investigación es indispensable. En otras palabras, el estudiante es capaz de
regir y proyectar el proceso de su propio aprendizaje.